Sí mi
maestro vas a ser empieza por conocer, no soy un cerebro que llenar sino un ser
al que debes amar. No digas que mi humanidad está solo en la razón, sino
también en el poder que habita en el corazón, siembra una pedagogía no solo
para razonar, sino una desde el amor, que nos invite a corazonar. Que nutra de
amor la ciencia, que de ternura al pensamiento, que haga crecer mi alegría, que
reafirme mis sentimientos. No disciplines mi cuerpo, mi ser mi alegría, mis
anhelos, enciende en mi corazón la luz y el fuego de mis sueños.
Dr. Patricio Guerrero
He aprendido que sin amor no hay aprendizaje, he aprendido que ser humana y cercana a mis estudiantes me ha hecho mejor docente de lo que era al inicio.
He visto como sentir con ellos, ellas y sus familias no me ha quitado autoridad o valor como docente, solo me ha hecho poder conectarme y lograr aprendizajes significativos.
